CAPÍTULO 21 — Silencios que pesan
El atelier hervía de actividad. Hilos, bocetos, telas, agujas y maniquíes ocupaban cada rincón del amplio espacio. Faltaban apenas unos días para el desfile más importante del año, y tanto Isabella como Fátima sabían que no había margen para el error. Era la semana donde el talento, el esfuerzo y las emociones se entretejían con luces y aplausos.
Isabella no lograba concentrarse del todo. Revisaba la lista de invitados con una ansiedad contenida, deteniéndose m