CAPÍTULO 164 — Un secreto de dos corazones
Una felicidad inexplicable, burbujeante y aterradora al mismo tiempo, le llenaba el pecho.
Isabella se detuvo un momento antes de subir al coche y miró hacia el cielo azul despejado.
— Fátima… —susurró, llevándose una mano al vientre aún plano—. Realmente nunca había soñado con ser madre. No de esta manera, no tan pronto.
Fátima rodeó el auto y se apoyó en el techo, mirándola con una sonrisa comprensiva.
— Lo sé, Isa. Tu vida siempre fue Fuentes Moda. Tu carrera, los desfiles, las telas… Ese es tu bebé.
— Exacto —asintió Isabella, con la mirada perdida en el horizonte—. Yo quería triunfar en la moda. Siempre ese había sido mi sueño dorado. Sacrifiqué horas de sueño, relaciones, tranquilidad… todo para llegar a la cima. Y lo logré. Tengo la empresa, tengo el reconocimiento. Pero ahora…
Bajó la vista hacia su abdomen.
— Ahora siento que todo eso es secundario. Es extraño, ¿no? Hace dos horas mi mayor preocupación era un vestido mal cortado o la