Mundo ficciónIniciar sesiónTras la partida de Gabriel, la casa de Catalina quedó sumida en un silencio tenso, casi sagrado. Isabella permaneció inmóvil durante varios minutos, mirando hacia la puerta como si una parte de ella esperara que él regresara arrepentido, tocara la madera y la abrazara. Pero nada de eso ocurrió.







