Justo en el momento que nos íbamos de casa mi abuela y yo, la puerta de la casa se abrió viendo entrar a Ana y a su padre llevando ella un papel en su manos. Nos quedamos los dos mirándonos dandose ella cuenta de que yo llevaba en mis manos la bolsa de mi equipaje
— ¿Te vas?¿nos vamos¿que ocurre aquí Cristofer? — me pregunto
— Mira Ana, no te amo, solamente amo a una mujer y esa es la madre de mi hija, me voy a buscarla ya que ha desaparecido y la necesito en mi vida, sin ella no soy nadie, lo