Después de hacer el amor, nos vestimos marchandonos los dos del dormitorio cogidos de la mano, hacia el jardín, sentandonos los dos en una hamaca rodeando mi marido mis hombros, sin dejar de besar mi cuello y mis hombros, apoyando mi cabeza en su cuello.
—- Holaaaa, me encanta veros a los dos asi, tan enamorados — nos dijo Dorothy que llegó en ese momento a la casa
— Abuela tenemos que hablar contigo, mira — le dijo mi esposo dandole a Dorothy el móvil, para que viera la foto que le habían mand