Por la tarde vinieron James y Doroty a mi casa, sentandonos los tres en la cocina para cenar la comida china que trajeron, sacando del frigorífico la bebida, poniendo la mesa entre James y yo. De pronto escuchamos tocar al timbre mirándonos los tres extrañados, ya que nadie sabía que yo vivía en ese apartamento
—¿Quién puede ser? yo no le he dicho a nadie que vives aquí — comentó Dorothy
— Voy a abrir la puerta y así saldremos de dudas — les dije dirigiendome a la puerta
Cuando abri la puerta,