Unos días después, ya me encontraba bien así que decidi empezar a trabajar aunque James siempre me ponía mala cara, pero ya estaba cansada de estar encerrada y solo el poder ir de la cama al sofá y viceversa. Por las mañanas ya no tenía esas horribles náuseas, así que podía tranquilamente levantarme y ducharme, volviendo al dormitorio para vestirme. y después desayunar tranquilamente lo que me apeteciera. estando a las nueve preparada para cuando viniera James, ya que dos dias despues el empez