El día que el doctor William le dio el alta a Cristofer, fuimos a recogerle a la clínica James, mi hija que estaba toda nerviosa y yo, en el coche de mi cuñado. Bajamos del coche cuando llegamos, bajando mi hija sin dejar de reir, cogiendo mi mano para acercarnos a la clínica, fuimos hacia los ascensores para subir a la planta, colocandose mi pequeña delante de James y de mi, notando como mi cuñado, acariciaba mi pierna hasta rozar la tira de mi tanga. Me quedé mirándolo muy seria, poniendo sus