—¿El señor se ha levantado?. Isabel esa mañana se despertó decidida a empezar de nuevo con su esposo. Las palabras de Lady Grayson habían hecho un profundo hoyo en su imaginación. Las mismas que habían provocado una noche llena de calor y deseo en su cuerpo.
—No,el patrón sigue dormido. Ella suspiró sin ganas y esbozó un sonrisa fingida.
—Gracias,puedes retirarte. Deseó en ese momento tener la cabeza llena de ideas sin importancia,y no las que su mente se estaban formulando. Se imaginó a Willia