Luego de sentarnos en una mesa para comer, miré a Alessandra de reojo dándole un gran mordisco a su hamburguesa, obligandome a contener una sonrisa.
No había mucha gente en el lugar así que sólo podía dejar mi mente divagar un poco.
Viéndola así, justo frente a mí, pensé en lo agradecida que estaba de que ella siguiera a mi lado. Incluso viéndola, a veces la extrañaba porque en el fondo sabía...que de no ser por Alessandra, yo habría enloquecido.
Sus ojos verde agua miraron con deseo la hamb