- Espera...- Desde su altura, me miraba a los ojos atentamente, inmóvil, con su cabeza ligeramente inclinada, como un perro curioso.
Lo detallé por un momento. Su cabello estaba peinado hacia atrás de forma prolija y en general, tenía una apariencia elegante pero peligrosa, de alguna forma. Lo que parecía ser parte de un tatuaje, se dejaba entrever por su cuello y descendía, perdiéndose en el inicio de su abrigo negro.
- ¿Cómo sabes mi nombre?- logré articular, pero él no respondió, sólo sigu