Mundo ficciónIniciar sesiónIsabela
Camila no iba a esperar. El timbre sonó en cuanto terminé de exprimir las naranjas.
—Suelta la sopa ya, ocupo saber todo lo ocurrido —replicó abrazándome.
—Pasa, por favor —reí, cerrando la puerta tras ella—. ¿Qué tal el turno?







