27. “Mi destino”
—¡Oh! Hoy hay pescado, seguro que estamos portándonos bien —menciona Ángela al hacer la fila en el comedor para que nos depositen el almuerzo.
Ver lo que hay en aquellas bandejas, me provocan ganas de hacer una arcada, joder, si aquello era un buen almuerzo para ella, ¿Qué sería aquí un mal almuerzo? Casi se podía decir que el pescado estaba hervido y… malo.
Al ser mi turno, observo a la chica que está detrás de las bandejas, quien forma en sus labios una sonrisa cargada de burla.
—¿Qué? ¿te da