Era casi media noche a este punto, tanto Areliz como Noah estaban muy cansados y se les notaba en las caras, pero los dos ya sabían muy bien lo mucho que ansiaban esa respuesta.
Noah podía ver la ansiedad en Areliz, y eso lo hacía preguntarse muchas cosas, ya que ni siquiera estaba seguro de qué creer sobre ella, aunque una parte de él, con solo recordar el rostro de Nick, lo hacía querer creer con todas sus fuerzas que él sí era su hijo.
Areliz, por su lado, no estaba segura del resultado