El lunes en el trabajo, Areliz terminó de estudiar todos los resultados de los nuevos estudios que le había mandado a hacer a Emma, acabando muy desconcertada.
Tenía un nivel de glóbulos blancos levemente elevados, pero no mucho, y no se podía ver qué era lo que sus defensas estaban atacando, si es que siquiera estaban atacando algo, porque dudaba que su enfermedad fuera una simple infección, y los leucocitos bien podrían estar peleando con un resfriado común producto de las defensas bajas p