8. Descubiertos infraganti
Hanna Diehl había regresado caminando despacio y vio a Hedrick acostado en el sofá con su celular y a Heleanor en la silla del comedor. Había silencio y se notaba la distancia entre ellos. Por suerte les había avisado para lograrse separar a tiempo oportuno y no le pareció extraño, pues no los había visto cruzar palabra, ni una sola vez, después de que se presentaron con sus nombres.
—Hanna —dijo Heleanor, tratando de recuperar el aliento—. ¿Qué ha sucedido?
—Se me ha olvidado la cartera —respo