46. Separación
Hedrick y Heleanor ni siquiera podían inventarse alguna excusa, porque ya todo había sido descubierto. Los dos estaban anonadados, por la manera en que habían sucedido las cosas, por un descuido y una discusión, que pude ser tratada en otro lugar, habían sido descubiertos por Hanna.
—Hanna, yo… —Heleanor comenzó a llorar, sin poder detenerlo. Había traicionado a su preciada amiga y maestra, al tener una aventura con el hijo de ella. ¿Qué podía decir? A pesar de todo, no se arrepentía, sino que,