36. La malteada
—Hoy yo lavaré los platos —dijo Hedrick, con seriedad, luego de que hubieran terminado le cena. Se puso de pie y agarró los platos de su madre y la de Heleanor, mientras le guiñaba el ojo.
—Bueno, estaré viendo televisión con Heleanor —dijo Hanna, llevándose por la mano a su amiga.
La sala de estar estaba ligada a una entrada a la cocina, y de un lugar a otro, no se podía ver lo que sucedía.
Heleanor observaba sin interés alguno a la pantalla del televisor. Una telenovela, de la cual no entendí