25. Juegos eróticos
Hedrick tumbó a Heleanor sobre la cama. Se acomodó sobre de ella y sus labios pronto se fundieron con los de su amada. Sus lenguas se movían adentro de sus bocas como un suave torbellino. Su entrepierna se endureció al instante y se le notaba el bulto en el pantalón. Le quitó la túnica.
—Espera aquí —dijo Hedrick y se separó de ella. La vio entonces con el rostro sonrojado y expresión dócil. La azulada mirada de Heleanor lo observaba atento y eso lo estimulaba mucho más.
Hedrick se levantó con