Todos en la propiedad parecen inusualmente animados el día de hoy, como si la tensión acumulada de los últimos meses se hubiera evaporado en el aire fresco de la montaña. Observamos cómo el hombre llamado Jason compite ferozmente en tiro al blanco con la señora Lucía, la matriarca de los Hoffman. Unas máquinas automáticas, instaladas estratégicamente en el perímetro del jardín, empiezan a lanzar al aire discos de arcilla con una velocidad vertiginosa. La señora Lucía, con una calma aterradora,