Me despierto de golpe, con el nítido y desconcertante recuerdo de haberme quedado a pasar la noche en el departamento de Mía Fermonsel. Siento la textura extraña del tapizado bajo mi cuerpo y la luz de la mañana filtrándose por las cortinas. Froto mis ojos con fuerza, parpadeando repetidamente para sacudirme la pesadez y despertar del todo, tratando de asimilar el entorno que me rodea. Lo único claro que recuerdo es que anoche jugábamos online, compitiendo salvajemente frente a la pantalla, y l