—Bien. ¿Por qué carajos me haces esa pregunta con tanto interés? —le espeto a mi hermano con un tono gélido, manteniendo mis dedos sobre el teclado.
—¡Oye! ¿Acaso te hice algo malo o te insulté para que me respondas de ese modo tan hostil? —replica Alex, frunciendo el entrecejo y cruzándose de brazos, visiblemente ofendido por mi repentina falta de tacto.
Dejo de ver la brillante pantalla de mi monitor para mirarlo directamente a los ojos. Inhalo profundamente y suspiro con una frustración creci