15. No me lastimes...
Lyra
Han pasado varios días desde lo de la carta.
Días en los que he aprendido a moverme como una sombra dentro de este castillo.
Habitación. Comedor. Habitación.
Nada más.
No pregunto. No opino. No miro a nadie a los ojos más de lo necesario. me muevo como si estuviera en una cuerda floja: sé que un paso en falso basta para caer otra vez.
No hablo si no me hablan. No pregunto. No miro más de lo necesario.
Cumplo las reglas como si mi vida dependiera de ello… porque probablemente es así.
Sin emb