16. Hacerte mía
Alaric
La luna llena siempre ha sido ruido.
Un zumbido constante bajo la piel, una presión conocida que aprendí a reconocer desde joven. Durante décadas la dominé, la encerré detrás de disciplina, sangre y jerarquía. Convertí el instinto en una herramienta, no en un amo. Me hice rey porque entendí algo que muchos alfas nunca logran aceptar: el poder no está en ceder al impulso, sino en aplastarlo cuando es necesario.
Por eso esta noche me inquieta.
Porque no debería sentirse así.
El patio está l