¡ADVERTENCIA!!! ¡TRÍO EXTREMO!
Maria sacó un par de esposas y un frasco de lubricante de su armario. Sus ojos, oscuros de lujuria, permanecían fijos en los dos hombres desnudos que devoraban la boca del otro.
Una sonrisa perversa y traviesa curvó sus labios.
Todo esto había sido nuevo para ella alguna vez... extraño, incluso intimidante, pero ahora lo ansiaba. Ver a Peter someterse tan completamente le provocaba un torrente de éxtasis puro, un oscuro placer que nunca imaginó disfrutar. Estas ex