Subieron al coche, pero el corazón de Bella seguía latiendo desbocado.
Lucian captó su reflejo en el espejo retrovisor.
-¿Estás bien? -preguntó, girándose ligeramente hacia ella.
La preocupación en su voz la sorprendió más de lo que esperaba.
-Estoy bien -respondió ella sin aliento.
Los ojos oscuros de Lucian sostuvieron los de ella un segundo de más. Su presencia era intimidante, pero al mismo tiempo enviaba una peligrosa excitación a través de su cuerpo. Un calor se enroscó en su interior, tr