El salón cayó en un silencio pesado mientras Vanessa continuaba hablando.
-Se llamaba Vivian -dijo, con la voz temblorosa-. Crecimos en la pobreza. Ella tenía cáncer terminal... y yo no podía pagar su tratamiento. Nos convertimos en strippers solo para sobrevivir. Todo el dinero que ganaba lo destinaba a mantenerla con vida. Me sentía atrapada. No podía vivir mi propia vida. Empecé a resentirla.
Tragó saliva con dificultad.
-Fue entonces cuando me casé con Ronald. En ese momento no era tan pobr