Capítulo 162. Kryos.
Fueron meses tranquilos.
Meses extraños.
Durante tanto tiempo había vivido esperando el siguiente ataque, el siguiente problema o la siguiente orden absurda que, cuando por fin desaparecieron, no supe muy bien qué hacer conmigo mismo.
Simplemente existí.
Morgana y yo recordamos algunos de los juegos que teníamos cuando éramos cachorros y los compartimos con nuestros hermanos.
En los días menos fríos salíamos a la nieve.
Corríamos.
Jugábamos.
Nos perseguíamos entre montículos blancos que