Capítulo 15.
—Morgana hace maravillas en poco tiempo —dijo el rey mirándome de arriba a abajo—. Solo falta que cubras esas manchas en tu cara y serás otra persona.
No me atreví a moverme ni a contestar. Supongo que eso le gustó, porque me hizo una ceña para que me acercara. Obligué a mis pies a moverse. Subí los pequeños escalones que llevaban al trono y me detuve a un par de pasos de la cabeza a sus pies. El parecido con mi rostro en esa cara sangrienta era… espeluznante. Su cabello rojizo, las pecas, la e