Sofía lo miró como si le acabara de crecer una segunda cabeza. ¿Qué le pasaba a este hombre? Estaba loco. Intentó fingir perplejidad, pero disfrutó de su insistencia. Su expresión no delataba ninguno de sus pensamientos. Vivir con Damian le había enseñado una cosa: poder ocultarse sin esfuerzo. Todo en su matrimonio era falso y se basaba en mentiras, así que era difícil fingir desinterés. Aunque su rostro parecía tranquilo, sus pies golpeaban el suelo con inquietud.
Lo que le pedía parecía muy