55. La marca del desesperado.
★Robert★
El bosque era un laberinto de sombras y silencio.
Un silencio que gritaba.
Caminaba sin rumbo, alejándome del castillo, alejándome de ella, alejándome de todo lo que me recordaba que no era suficiente. Mis pasos eran pesados, arrastrando el barro y las hojas muertas como si llevara el peso del mundo entero sobre los hombros.
Y el peso no era físico.
Era ella.
Marianne.
Su nombre era una herida abierta en mi pecho, una que sangraba cada vez que respiraba.
Apreté los puños. Mis garras se