56. El celo de la Luna.
★Marianne★
El amanecer llegó en silencio a pesar de las últimas revelaciones, Adrien me había sorprendido, se lo había tomado todo con calma, si hubiera sido Robert, habría despedazado a Serah.
Mis ojos no se despegaban de Adrien.
Estaba a lo lejos, hablando con Drevon junto al río. La luz del día marcaba los contornos de sus hombros, la curva de su mandíbula, la forma en que sus manos se movían con esa seguridad que me hacía sentir a la vez protegida y hambrienta. Cada vez que el viento le mov