/Más tarde en the oak room/
Mateo apareció en la puerta de la oficina, aflojándose la corbata.
—Cara de guerra perdida.
Ella soltó una risa breve.
—Creo que acabo de entender el precio real de las decisiones.
Él entró y cerró detrás de sí.
—¿Te arrepientes?
Tara pensó unos segundos, luego negó.
—No.
Lo miró directamente.
—Pero tengo miedo de que todo esto termine definiéndome por algo que no soy, hablan demasiado.
Mateo se acercó despacio.
—Entonces tendremos que demostrar quién eres realmente