Mundo ficciónIniciar sesiónTara se levantó despacio del taburete y, sin decir nada, caminó hacia la pequeña oficina del fondo. La puerta estaba entreabierta, y el aire en el interior olía a madera vieja, papel y un leve toque de whisky.
La puerta se cerró con un leve clic, y el silencio se volvió pesado, casi tangible. El escritorio seguía igual que siempre: los papeles bien alineados, el portarretratos en la esquina con la foto de ambos, sonriendo bajo las luces doradas del bar en su primera inauguración. Tara se






