**Punto de vista de Elena**
Ha pasado una semana.
Ciento sesenta y ocho horas desde que salí de la casa de Stefano, intentando dejar mi corazón en su puerta. Siete días interminables despertando en una fría habitación de hotel, mirando al techo y esperando a que el dolor desapareciera.
Me dije a mí mismo que sería fuerte. Me dije a mí mismo que sobreviviría a esto y dejaría de pensar en cómo suena su voz por la mañana o cómo se sentían sus manos cuando sostenían las mías. Me prometí a mí m