**Punto de vista de Stefano**
"No es posible".
Sacudí la cabeza con tanta fuerza que me sentí mareado, mirando a Martina, esperando que me dijera que había cometido un error. Pero su rostro permaneció pálido y triste.
"No", dije de nuevo. La palabra salió de mi boca, esta vez más fuerte. Sentí que si lo decía lo suficientemente alto, la verdad dejaría de ser real. "¡No! ¡Él no! "
Tropecé hacia atrás, sentía una opresión en el pecho y el corazón golpeaba contra mis costillas, una y otra ve