**Punto de vista de Elena**
Carmela me agarró la cara con ambas manos, obligándome a mirarla. Le temblaban las palmas. "Elena, mírame. Concéntrate en mis ojos".
Aparté mis ojos de Dante, quien se reía sin ninguna preocupación en el mundo, con un vaso en la mano mientras hablaba con otro hombre.
Volví a mirar a Carmela y mi visión se volvió borrosa.
"He estado tratando de llamar a Marco y Stefano", susurró, su voz rápida y frenética. "Ninguno de los dos está captando. La señal aquí es basur