**Punto de vista de Elena**
Dante me arrastró por las escaleras de piedra, mis pies apenas tocaban los escalones.
Mis talones patinaron por el suelo y mi hombro se estrelló contra la barandilla de hierro con un ruido sordo repugnante. Un ardiente destello de dolor recorrió mi brazo, dejando mis dedos entumecidos. Su agarre fue férreo en mi muñeca, su pulgar se hundió profundamente en el hueso hasta que pensé que se rompería.
¡Esto fue real!
Finalmente me di cuenta de que si no luchaba, pod