94.
AURORA
Abro los ojos lentamente, adaptándome al lugar que apenas recuerdo. La luz de la mañana se cuela por las suaves cortinas, creando un brillo mágico en la habitación.
Me incorporo un poco, mirando la cama vacía a mi lado, recordando una noche, un encuentro que me dejó sin aliento hasta caer en un sueño donde todo lo que vi fueron imágenes confusas.
Aspiro el aroma delicioso del café recién hecho y el pan tostado. Sonrío al saber que es Kayne quien prepara algo para mí, así que no puedo