77.
AURORA
¿Qué podría querer ella de mí? No lo sabía, pero tenía que tener cuidado.
Su postura no es amenazante; sin embargo, una parte de mí grita que ella es peligrosa.
—No hueles como él —murmura—, pero eres ella.
—¿Disculpe?
Sonríe dándome la vuelta, sus campanitas sonando a cada paso que da, hasta que vuelve a detenerse, alzando su mano para tomar mi mentón.
—Hermosa, no tanto; débil, sin nada especial. Tal vez es un error.
No sabía de qué hablaba, tampoco me dio tiempo a pensar. Con u