53.
KAYNE
Los últimos rayos de sol se pierden en el horizonte, desvaneciéndose lentamente, llevándose un día que quisiera poder borrar y regresar.
Me quedo en lo alto del acantilado, observando cómo la media luna sale mientras el cielo sigue iluminado por el color naranja de las llamas que no han dejado de arder.
Puedo sentir a Rowan acercándose; mi madre está junto a él y estoy seguro de que ven lo mismo que yo veo.
El maldito Reino ardiendo en diferentes lugares. Desde aquí se puede ver cómo, en