130.
NARRADOR
Sin embargo pudo notar que algo no estaba bien, ¿dónde estaba la criatura que ya debía haber salido queriendo matarla? ¿dónde estaba esa presencia que se supone protege el hechizo?
No había rastro, no había humo, no estaban esos ojos naranjas como los de Andras mirándola con odio.
Aurora pasó de la confusión a la sospecha, pero el tiempo se acaba y ella tenía que proteger a los hombres de atrás.
—Busquen refugio detrás de los árboles, protéjanse con lo que puedan, eviten cualquier cont