131.
NARRADOR
La sangre de Lessan había dejado un rastro húmedo debajo de las hojas. La herida en su hombro izquierdo, muy cerca de su corazón, se negaba a cerrarse a pesar del esfuerzo de Aurora por cerrarla.
Sus manos siguen presionando la herida, emitiendo un brillo suave y blanco, no se rendía, pero su propio cuerpo comenzaba a menguar.
La debilidad se abría paso en cada respiración, en cada movimiento; era el resultado de usar un poder que apenas controlaba de esa forma.
—No puedes rend