—Vale.
Leonardo asintió, —Yo entraré primero. Si Tadeo no lo libera, les daré instrucciones.
—De acuerdo.
Leonardo entró al Gran Félix con Natalie, la recepcionista se puso seria al verlos, pero no se atrevió a detenerlos.
Se dirigieron sin obstáculos a la última planta del Gran Félix y, justo al salir del ascensor, vieron al secretario de Tadeo de pie en la puerta.
—El señor Ramos lleva mucho tiempo esperándoles, síganme, por favor.
Después de llevar a Leonardo y Natalie al despacho de Tadeo, é