Blanca dejó de llorar al instante cuando le gritó y la miró temerosa. Temía que Matilda se enfadara y volviera a pegarle.
Matilda la levantó del suelo, limpió el polvo y le dijo despacio: —Blanca, a tu tío tienes que decirle esto...
Le enseñó a Blanca muchas palabras petulantes. Después de que Blanca las demostró delante de ella varias veces, la llevó al Grupo Ramos.
Cuando llegaron, la recepcionista las detuvo.
—Señorita López, el presidente ha dicho que no puede entrar en el Grupo Ramos sin un