Al terminar, un silencio se hizo en la habitación.
La mano de Sergio colgando a su lado se apretó en un puño y su mirada se nubló.
Se había confesado hoy porque quería que Natalie comprendiera sus sentimientos. No esperaba que ella le dijera que sí ahora, pero después de que Leonardo dijera esto, era muy posible que Natalie lo rechazara.
En este momento, Natalie levantó la mirada hacia Sergio.
—Señor Martín, gracias por quererme, pero no me apetece empezar una relación últimamente.
Sergio dijo: