Natalie se mordió el labio inferior y estaba dudando cuando Leonardo volvió a susurrarle al oído.
—Tu compañera nos está mirando ahora. ¿Estás segura de que no tomas una decisión ahora?
Ante eso Natalie apretó los dientes y dijo: —Vale, te lo prometo.
—Entonces te espero en casa.
Leonardo se giró para saludar a Ángela y luego subió a su coche y se marchó.
Ángela miró a la sonrojada Natalie y le preguntó: —¿Qué te acaba de decir, tienes la cara tan roja?
Natalie se tocó la cara caliente, —No....