Los dedos de Lucía temblaban ligeramente mientras sostenía el teléfono, con la luz de las farolas proyectando pequeños destellos sobre la pantalla.
La voz de Milena continuaba en el auricular: —...la producción ha añadido una inversión de último momento y quieren adelantar las tomas exteriores en la montaña nevada. Regresa a casa ahora mismo y prepara tu ropa de invierno. Estaré frente a tu edificio en media hora.
—Pero... Lucía vislumbró la silueta de Natalie que miraba hacia atrás desde la esq