La lluvia helada atravesaba la proyección virtual, golpeando su piel. Lucía recordó de pronto "La Gaviota" que había releído anoche.
Nina decía: —Nuestros cuerpos deben volverse como cristal transparente, para que todos puedan ver el fuego del alma.
En ese momento, su mano, que sostenía la hoja de cuchillo, se aflojó repentinamente y en su lugar, sacó del bolsillo una hoja de ginkgo que había recogido durante su carrera matutina.
—¿Vas a matarme con esa hoja? —preguntó la voz de IA del protagoni