Chloe le advirtió: —Álvaro, no intentes tenderme una trampa en Noche Fría. Quiero Noche Fría intacta, o no te dejaré marchar.
Álvaro parpadeó con astucia, pero aún en tono tranquilo: —Chloe, piensas demasiado. Ya que te lo prometí, lo haré. Te daré la Noche Fría entera.
Colgó, pero su sonrisa se desvaneció. No iba a entregarle Noche Fría entera, Noche Fría era una de sus bazas, solo le entregaría una parte a Chloe, y el resto se lo quedaría para protegerse.
En este momento, Leonardo, que estaba